martes, 9 de mayo de 2017

Abel. Hombre efímero


ABEL
"Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón. Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra."(Génesis 4:1,2)

Abel fue el segundo hijo de Adán y Eva, después de Caín. En la Biblia sólo se menciona los nombres de tres hijos de Adán y Eva, incluyendo a Set como el tercero (4:25) Sin embargo, ellos tuvieron más hijos e hijas (Génesis 5:4) Si no fuera así, ¿Con quién se casó Caín para tener por hijo a Enoc y a otros más? (Génesis 4:17)
El nombre Abel significa "vapor, soplo, leve, efímero"quizás aludiendo a la efímera vida que tuvo.
La Biblia dice que Abel vivió "agradando a Dios" (Génesis 4:4) El mismo Jesús lo llamó "justo" (Mateo 23:35) junto con el autor de Hebreos (11:4)
¿Qué ocurrió con Abel? La historia de Abel, trágicamente va unida a la de su hermano Caín. Abel era menor que Caín y no tuvo descendencia. La historia de Caín y Abel se centra en los intentos de ellos para adorar a Dios. Después de la introducción del pecado, Dios había instruido a Adán y Eva para que a través del sacrificio de un animal, ellos pudieran expiar sus pecados y agradar de esta manera a Dios. Y seguramente que ellos enseñaron así a sus hijos. Sin embargo, Caín no ofreció la ofrenda que se esperaba, sino otra clase de ofrenda, la cual como sabemos, no agradó a Dios (Génesis 4:5) Aunque la Palabra no indica explícitamente por qué Dios aceptó la ofrenda de Abel pero no la de Caín, sin embargo, el contexto inmediato en el versículo 7 nos da una pista. Dios le dice a Caín con respecto a esto: "Si bien hicieres...."La ofrenda de Caín no fue aceptada porque Caín no había "hecho bien" por lo cual se da a entender que en alguna forma, Caín desobedeció a Dios. Aunque el pecado es comparado acechando para vencer a Caín,él tiene la libertad para controlarlo (Génesis 4:7) Vamos ahora a analizar las ofrendas de los dos hermanos. Hay dos cosas que Dios miró en las ofrendas recibidas: Miró a Abel y miró su ofrenda; y miró a Caín y miró su ofrenda. Dios primero mira al hombre, pero después mira la ofrenda del hombre porque a través de ella se conoce el valor que uno tiene por Dios. Abel le trajo a Dios de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. El que Abel le haya traído a Dios lo mejor, no lo mucho, muestra lo importante que era Dios para Abel. Por eso Dios aceptó su ofrenda, porque era dada con un corazón de amor por Dios, y en obediencia, pues Abel le ofreció un animal, como Dios le había enseñado hacer. Caín por su parte,también fue examinado por Dios cuando trajo su ofrenda. Primero Dios lo vio a él, a su corazón, pero dice en el versículo 5 que "no miró con agrado a Caín" ¿Por qué? pues porque su corazón mostraba rebeldía e independencia de querer hacer las cosas como a él le parecía, y no como Dios quería. Por eso trajo una ofrenda distinta que la que Dios había establecido, y por eso Dios no miró con agrado a su ofrenda. Caín representa al religioso que pretende justificarse con Dios de manera distinta a como Dios ha establecido en su Palabra. Y hoy día son muchos los religiosos que hacen lo mismo. Nunca Dios ha ordenado hacer peregrinaciones "santas" descalzos para el perdón de pecados. Tampoco ha establecido dar ofrendas materiales para tapar los pecados de todo un año. Ni siquiera Dios ordena recitar ciertas oraciones aprendidas de manera repetitiva para mostrarle con ello nuestra santidad, o más bien, nuestra religiosidad. Lo primero que Dios mira, al igual que con Abel y Caín, es nuestro corazón, a nosotros mismos, y luego, las ofrendas que Él ya ha ordenado que le traigan en su Palabra. 
Al final vemos que Caín se encolerizó porque su ofrenda no fue aceptada y mató a su hermano, convirtiéndose en el primer asesino de la historia. Dios le da oportunidad de arrepentirse cuando le pregunta:¿Dónde está Abel, tu hermano? Esta pregunta daba a Caín la oportunidad de que él confesara su pecado y pidiera perdón. Sin embargo, Caín desaprovecha esta oportunidad y es maldecido con una marca y a ser errante y extranjero. Aun así, lejos de conformarse y aceptar su castigo, Caín muestra de nuevo su corazón rebelde cuando se nos dice que edificó una ciudad (vr 17) para así establecerse en un lugar fijo y no aceptar la orden de Dios con respecto a ser errante.
Abel desgraciadamente vivió pocos años sobre la tierra. Sin embargo, su vida y sus obras nos dan ejemplo de la clase de persona que Dios busca y acepta. 

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