"Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo; y llamó su nombre Noé, diciendo:Éste nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo"(Génesis 5:28,29)
Noé fue hijo de Lamec, y nieto de Matusalén. Su nombre significa "consuelo" o "descanso". La Palabra de Dios en Génesis 6:9 nos dice que Noé era varón justo, perfecto en sus generaciones, y agrega que "con Dios caminó Noé".